Félix Núñez, presidente de la Organización Nacional de Cañicultores Agropecuarios, ONCA, manifestó que en nuestro país “hace falta una clara política social que permita el desarrollo social”, que tenga muy presente a la agricultura familiar campesina “que la haga participar en distintas instancias que se relacionan con el sector”, y que se busque el desarrollo de las pequeñas fincas. La organización que representa está planteando “deuda Cero”, en esta movilización campesina en pleno proceso.
Cinco años después de la gran movilización campesina e intersectorial en la que se logró el compromiso del Estado paraguayo de comprar las deudas de campesinos que no pueden avanzar por las deudas que tienen tanto con el sector estatal y privado, los campesinos regresan hoy con la misma demanda “porque el Estado no cumplió”.
La Coordinadora Nacional Intersectorial, CNI, y la Articulación Campesina, Indígena y Popular, ACIP, a las que se integran otras organizaciones, están en pleno proceso movilizatorio en este mes de setiembre presentando ante las autoridades gubernamentales puntos cruciales para el desarrollo campesino.
Don Feliz Núñez, representante de la CNI y también de la Organización Nacional de Cañicultores Agropecuarios, ONCA, explicó que estas demandas surgen de nuevo, no solo por la presión de la pandemia sino por la inacción estatal para con el sector de la agricultura familiar campesina.
El Estado se comprometió comprar deudas de productores hace años, pero no cumplió
El principal reclamo de la organización es “Deuda Cero”, pues anteriormente se logró el compromiso del Estado de comprar las deudas campesinas y así dar un respiro a los productores, pero tales acuerdos no se cumplieron por parte del Estado.
El acuerdo fue la “compra de deudas de los productores, tanto del sector público como privado, con dos años de gracia y pagadero en un plazo de 10 años, con el 9% de interés; las deudas con el sector privado debieron ser con la misma modalidad, solo el interés iba a analizarse con posterioridad”.
Según el compromiso, el Banco Nacional de Fomento debía comprar las deudas del sector privado y refinanciar. Según indicó don Félix Núñez, finalmente ni el BNF refinanció ni adquirió las deudas del sector privado tal como se había solicitado y acordado.
“Las deudas que muchos productores tenían con bancos y financieras no podían adquirirse porque ya pasaron a entidades cobradoras. Para solucionar este inconveniente, el Banco Nacional de Fomento solicitó al Banco Central del Paraguay que emita una resolución que permita tal operación. Se consiguió este paso, pero el gobierno no avanzó en la compra de las deudas”, razón que les moviliza de nuevo, pero esta vez “no podemos seguir pidiendo que se compre nuestras deudas, ya pasó mucho tiempo y el Gobierno no cumplió. por eso ahora pedimos la deuda 0”, afirma don Félix.
Esta situación tiene como prisionera a gran parte de la población campesina, las deudas son muy pesadas y existe abandono por parte del Estado. No hay circulantes, las familias no pueden ampliar su producción pues necesita de apoyo técnico y crediticio, pero al estar con deudas o deudas impagas no pueden sacudirse de la situación y este es el momento en que necesita el apoyo del Estado.
“El gobierno nunca cumplió con los campesinos”
Expone don Félix que mucha gente, incluso campesinos, expresan su desacuerdo con el pedido de “deuda Cero”, pero tales observaciones se realizan desde el desconocimiento, no saben o no tienen buena información, pues los sectores presentaron una cantidad aproximada de familias que necesitaban la compra de sus deudas, en aquella oportunidad, pero luego el gobierno fue desgajando el grupo, “sacando a quienes tienen deudas con el BNF y las cooperativas; al final quedaron cerca de 3000 personas con deudas, que luego tampoco el gobierno autorizó la compra de sus deudas”. Manifestó que les llevó un montón de gestiones, pérdidas de tiempos y dinero, viniendo y yendo pasa concretizar esto y “luego el gobierno nos mete en cuestiones tecnicistas, burocráticas, muchas gestiones y, al final, tampoco se logra la compra de las deudas. Entonces ya no se puede seguir así. Ahora, además de todas las desgracias, estamos con la pandemia«, dijo.
Apoyar las fincas campesinas es inversión para el Estado
Para las organizaciones campesinas hoy se podría empezar apoyando a unos 30 mil productores con tierras menores a las 50 hectáreas, que es aproximadamente el 10% de las fincas que pueden dedicarse a la agricultura familiar campesina. Y si se apoya a los productores, se facilita la producción, el mercado, “saldremos ganando, las familias tendrán ingresos y pagarán impuestos, mejorará la educación y la alimentación, podrá contribuir al Estado y así todo marchará armónicamente. Lo grave es que ahora ni las familias pueden producir, ni tienen mejor alimentación, ni tienen posibilidades de mejorar los estudios y menos aún contribuir con el Estado”, manifiesta don Núñez.
El dirigente gremial manifestó que no tienen calculados los montos que el Estado podría asumir en caso de la condonación de las deudas o el logro de la “deuda Cero”, e indicó que ese será un trabajo de las entidades que tienen el mapa general de necesidades.
Sin embargo, calculan que se requerirán unos 42 millones de dólares para el sector de la agricultura familiar campesina en estos cuatro siguientes años. Hay que implementar la ley de la Agricultura Familiar Campesina que se encuentra en proceso de reglamentación. Hasta el momento, el Ministerio de Agricultura y Ganadería, MAG, “no cuenta con un presupuesto autónomo para el sector y eso no es buena señal”, manifestó don Feliz Núñez, presidente de la Organización Nacional de Cañicultores Agropecuarios, ONCA.
La Organización
ONCA forma parte de la Coordinadora Nacional Intersectorial, CNI, y tiene organizaciones integrantes en los siguientes departamentos: Guaira, Kanindeju, Caazapa, Cordillera, Alto Parana, Itapúa, Ka’aguasu, Paraguari y San Pedro,
Forma parte de esta la Asociación Nacional de Mujeres Progresistas que se encuentran organizadas en varios departamentos.


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