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El silencio impuesto a la voz campesina es un ataque a la libertad de expresión

El Instituto Latinoamericano de Comunicación «Juan Díaz Bordenave», fiel a su legado de bregar por la democratización de la comunicación y el empoderamiento de los sectores populares, manifiesta su rechazo y profunda preocupación ante el decomiso de los equipos de Radio OCN Comunicaciones (89.5 FM), ubicada en el distrito de Belén, departamento de Concepción.

El procedimiento, ejecutado por funcionarios de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (CONATEL) con apoyo de la Policía Nacional, se realizó de manera irregular, sin notificación previa y bajo un hermetismo que vulnera el debido proceso, según denuncia de los directivos de la radio. La radio comunitaria viene funcionando desde hace unos 16 años al servicio de la comunidad.

La comunicación como herramienta de vida

Como bien sostenía el maestro Juan Díaz Bordenave, “la comunicación no es un fin en sí mismo, sino un instrumento para la participación ciudadana”, la Radio OCN forma parte del tejido social de la comunidad y está al servicio de la población.

Es la Voz del Campesinado

Es el canal donde el pequeño productor encuentra resonancia para sus reclamos y esperanzas; es escuela popular donde funciona como un centro de capacitación fundamental para el fomento de la agricultura familiar campesina.

Además, presta un gran servicio al Servicio de Salud Pública, pues constituye un puente entre los médicos de las Unidades de Salud Familiar (USF) y la población, garantizando el derecho a la información sanitaria.

Asimismo, es una gran tejedora de los lazos solidarios en la comunidad al llevar adelante campañas solidarias ante situaciones adversas.

Un retroceso en la Democratización de la Comunicación

Silenciar una radio comunitaria bajo argumentos meramente administrativos —sin agotar instancias de diálogo o regularización— constituye un acto de “censura indirecta”. Cuando se apaga el transmisor de OCN, se apaga la voz de los más humildes y se debilita la democracia participativa en el norte del país. «La comunicación es un derecho humano, no una concesión de los poderosos. Sin una comunicación plural, la democracia es solo una cáscara vacía». El decomiso de la Radio OCN no se puede separar también de una persecución política del Gobierno en contra de organizaciones sociales críticas como están haciendo con su ley anti ONGs, dificultades y obstáculos para la autorización a otras radios comunitarias, especialmente a los sectores críticos.

Por nuestra parte, no se habrá solucionado este problema sin la “devolución inmediata de los equipos incautados a Radio OCN Comunicaciones”, sin “explicaciones claras de las autoridades de CONATEL sobre la falta de notificación previa, calificando este acto como un «procedimiento raro» y desproporcionado”.

Asimismo, nos sumamos al Sindicato de Periodistas del Paraguay, SPP, la Asociación Voces Paraguay que representa y lucha por las radios comunitarias y pedimos el “cese de la persecución a los medios comunitarios que cumplen una función social que el Estado, muchas veces, no llega a cubrir”.

Nos solidarizamos con los trabajadores de la radio y con toda la comunidad de Belén que hoy ha sido privada de su principal medio de expresión y servicio.

¡Por una comunicación para la libertad y un Basta a las persecuciones a los medios comunitarios!

 

DIRECTORIO

Instituto Latinoamericano de Comunicación «Juan Díaz Bordenave»

Asunción, mayo de 2026

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