Bases y grupos de dirigentes de organizaciones integrantes de la Coordinadora Nacional Intersectorial, CNI, se reunieron en varios departamentos para seguir analizando la situación del país, hacer una lectura de la coyuntura y seguir con los preparativos de la gran movilización campesina que iniciará el 22 de setiembre próximo. Jorge Galeano, coordinador, informó que las reuniones fueron exitosas y la gente se está preparando masivamente para las jornadas de protestas y propuestas. Además, expresó, que la CNI condena el asesinato de dos niñas en el Departamento de Concepción por parte de las Fuerzas de Tareas Conjuntas y aplaudidas por el presidente de la República calificando como “operación exitosa”.
Jorge Galeano, coordinador de la CNI dijo que “hay una coincidencia en que la crisis social, económica y política se está agravando cada vez más en nuestro país. Frente a esta situación, los campesinos tenemos propuestas para la reactivación de la economía mediante un plan de reorientación de los recursos del Estado», el “no pago de la deuda externa” y la “reactivación productiva mediante la inyección de unos 42 millones de dólares para el apoyo a 53 mil familias campesinas y la industrialización de la producción”.
Según Galeano, las organizaciones sostienen que desde el Estado debe promoverse y tomar medidas para la reactivación económica, no solamente la reactivación productiva campesina, «pero no endeudándonos más, sino haciendo una reestructuración y redireccionamiento de nuestros propios recursos». Afirmó que existen otros fondos y fuentes de financiamiento que surgen desde las mismas hidroeléctricas, pero “que son usadas con fines partidarios o de grupos políticos para fines partidarios o sectoriales, y que deberían direccionarse hacia los sectores que requieren para la reactivación económica y el saneamiento del uso de los recursos”.
Suspensión del pago de la deuda
Una cuestión central es la suspensión del pago de las deudas. Este año se usará cerca de mil millones de dólares para el pago de la deuda y que el próximo se tendrá que hacer maniobras para seguir con el pago de estos compromisos, analiza el dirigente.
Dijo que “es necesario que el Paraguay asuma la actitud de otros países de la región respecto a la deuda, como la Argentina, por ejemplo”. La discusión es a nivel regional, dijo. “En estos momentos, se está discutiendo regionalmente la posposición del pago de la deuda. Nosotros también estamos planteando eso, pero nuestras autoridades no están yendo hacia la misma dirección”, afirma. Dice que la Argentina está realizando una reestructuración de la deuda y “no es para pagar, sino para pagar la deuda según sus posibilidades y prioridades económicas; están revisando dónde fueron los préstamos por los cuales se tiene deudas, y a partir de esto asumirán responsabilidades acordes a la situación del pueblo”, analizó.
“Hay que retrasar el pago de la deuda, reestructurar los recursos e inyectar los mismos para la reactivación de la economía, no solo de la reactivación productiva en el campo se trata, sino de toda la economía”. Manifiesta Galeano.
No corresponde el endeudamiento, manifestó. Citó como ejemplo al proyecto METROBUS que envolvió al Estado en una gran deuda. No se logró la construcción del Metrobús, fue una gran estafa, pero el Estado pagó. ¿Dónde encontrar ese tipo de créditos y deudas para reorientar hacia la reactivación económica? Está en el Estado, y hay que encontrar situaciones similares a éstas, dijo
Mejorar el aspecto tributario y la distribución de los recursos
La forma más eficaz de distribución de la riqueza y la obtención de recursos para el financiamiento de la reactivación económica está en lo tributario. “El impuesto a las grandes fortunas es una de las fuentes de financiamiento de nuestra economía, además se debe reorientar los fondos sociales de las binacionales hacia la reactivación productiva, más impuesto a las grandes fortunas, la moratoria de la deuda externa, más la explotación de las riquezas naturales de nuestro país, van a contribuir para financiar la reactivación económica”, dijo Galeano.
Hay muchos aspectos que deben revisarse. Un ejemplo, ¿qué pasa con la empresa autorizada para la explotación de oro en el departamento del Guaira?, se pregunta. Según el presidente de la República, “tendremos una económica de guerra” en medio de la crisis por la pandemia, pero esto quiere decir en realidad que “se van a mantener los privilegios de los grandes sojeros, empresas multinacionales, y seguirá golpeando a los que siempre recibieron golpes, los sectores pobres”, afirma.
Hablemos de costos
Según los estudios de la CNI existen en nuestro país unas 269 mil fincas que están dentro del rango para el desarrollo de la agricultura familiar campesina. Sin embargo, solo el 10% reciben algún tipo de apoyo estatal, ya sea mediante apoyo técnico, crediticio o mercadeo. Solo el 10%, que sumarían unas 26 mil pequeñas fincas. ¿Y los demás?
Hay más. El 6% de las tierras cultivables se encuentra en manos de productores campesinos. Esto alcanza unas 2.400 mil hectáreas. Dos millones cuatrocientos mil hectáreas. ¿Y el 94% de las tierras? Estas se encuentran en manos de terratenientes, grandes empresas nacionales e internacionales. ¿Y qué hacen con tanta tierra? Y dedican a la ganadería, cultivos de sojas y otros productos monocultivos, se usan para la especulación y para ocultar en las grandes extensiones aeropuertos e instalaciones para la producción, cosecha y producción de distintos tipos de drogas, abigeos, también sirven de refugio de grupos criminales y aprovecharse de los recursos naturales.
Es grande la diferencia entre 6% y 94% de tierras; es grande la diferencia entre tener 2.400.000 hectáreas frente a ¿cuánto? No se puede contar por ser tan grande.
Entonces, hablar de reactivación productiva y económica ¿qué sería?
“Es poner a producir la materia prima, en suelos bien cuidados, recuperados, con mano de obras campesinas dignificadas e industrializar la producción; es contar con recursos para recuperar los suelos porque muchos y en muchas partes están destruidos y debe nutrirse de nuevo esos suelos para que pueda servir para la siembra y cosechas”, dijo Jorge Galeano.
Es activar todo, dinamizar, mover, armonizar la relación tierra-persona-ambiente, dignificar el trabajo campesino, hacer que los trabajadores vivan de sus trabajos dignamente, que la gente una cultura agrícola o cultural del agro, como diría Juan Díaz Bordenave.
¿Qué costo tendría empezar esto?
Según los estudios realizados por la CNI, “nuestro plan para la reactivación productiva llega a una inversión de 42 millones de dólares anuales, para 13 regiones del país; agricultura familiar campesina que llegará al 35% del total que se encuentran en esta franja; para unas 53 mil familias”, cuenta Galeano.
A ver, calculemos. Inversión del Estado de 42 millones de dólares, para 53 mil familias. El costo del proyecto Metrobús fue de USD 167 millones, y ya entregaron entre 40 a 50 millones de dólares y no se ejecutó la obra, ahora se está desmontando otra vez, el Estado no recupera su dinero, no hay ningún procesado, Paraguay ya posiblemente pierda ese dinero y… Es decir que por el costo total del Metrobús se pudo haber invertido para la reactivación productiva, para 53 mil familias, durante 4 años. ¿Cuánta producción, cuántas tierras recuperadas, cuántas familias felices, cuántos trabajadores felices se habrán producido con esa inversión en el campo para la agricultura familiar campesina?
Niñas asesinadas por el Estado en Concepción
La reflexión de la CNI respecto al asesinato de dos niñas de 11 años en Yvy Ja’u el pasado 2 de setiembre se sintetiza en que “en realidad lo que hace las FTC es terrorismo de Estado, repudiable; además acompaña y protege actividades ilícitas como el contrabando de cigarrillos, de drogas, armas en toda la zona del Amambay, San Pedro, Concepción y Kanindeju; ahora asesina inocentes, como otros que ya murieron como Toto Lezcano, mataron a Agustín Ledesma, un sordomudo, y ahora matan dos niñas, son hechos repudiables”, manifiesta Galeano.
Pero, justamente el presupuesto destinado al funcionamiento de las Fuerzas de Tareas Conjuntas, FTC, podrían utilizarse para la reactivación productiva. Son 14 millones de dólares anuales que el Estado invierte o despilfarra en algo que no tiene sentido. Incluso, dice Galeano, “ellos están matando a sus propios integrantes que quieren ser íntegros en sus tareas como el Capitán Piñanez, se liquidan entre ellos, constituyen la “delincuencia organizada”, realizan asesinatos selectivos en sus mismas filas y en la zona. El Congreso Nacional debe revisar para darles más presupuestos”, manifiesta Galeano, Coordinador de CNI.
El asesinato de inocentes por las FTC es común, sus intervenciones son visibles, las autoridades saben, pero no le ponen freno. Siembran desconfianza y temor. Ahora el Estado #mataniñas, afirma Jorge Galeano.


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