En un dialogo mantenido ayer entre doña Angelina Agüero, de Punta Suerte, el concejal municipal Edgar Villalba y el Concejal Departamental Emilio Fleitas, la dueña de casa compartió su punto de vista y forma de pensar en relación con la forma como viven en varias comunidades de San Estanislao, y especialmente en Punta Suerte.
“Hay ánimo, pero mayor es la pobreza”, nos comenta doña Luciana Agüero quien lleva cerca de 13 años viviendo en la Calle 1°de Mayo, en Punta Suerte. Describe la situación de las personas y familias de la localidad diciendo que “hay mucho ánimo, pero la pobreza es grande. Se está dejando de lado la producción agrícola, ojeheja kokue, y la gente no sabe qué hacer. Y dejan, no porque no quieran o por falta de terreno, lo hacen porque están desilusionados”, dice.
No se valora la producción agrícola.
Doña Luciana con orgullo cuenta que tiene una hectárea de tierra bien producida, “tengo todo, mandioca, maní, poroto, maíz, manteca, calabaza… pero alrededor mío hay mucha gente que ya se entregó, ya no dan más. No es porque no sepan hacer, sino, están decepcionadas”.
Los pobres se decepcionan y es a causa de la pobreza. Pero, para doña Luciana, no hay que bajar la guardia. “Tenemos que guerrear. Yo soy una mujer que cultiva, mi chacra de una hectárea es huerta y mercado porque tengo todo aquí, tengo muchas gallinas, chanchos, vacas, yo le peleo a la pobreza”, manifiesta.
Describe la situación social y económica de su comunidad y, según ella, no está nada bien. Se ven esfuerzos de algunos productores, se organizan en comités, reciben “pollitos como parte de un proyecto de desarrollo de parte de las instituciones estatales”, pero se mueren los pollos porque les falta la alimentación, se mueren o las familias consumen y termina el proyecto en algo que no se entiende.
Y ocurre en Punta Suerte como en muchas partes. La película es así: el gobierno entrega pollitos a las familias, es un pollito especial que debe tener una alimentación especial. Muchas veces la alimentación no llega al mismo tiempo de entrega de los políticos o llega a cortarse el abastecimiento del balanceado especial y en ese ínterin se les alimenta de cualquier forma y el pollo crece, si no muere, y solo sirve para alimentación de la familia y no para la comercialización como pretenden los que “creen que el desarrollo es entregar políticos o cerdos a campesinos y dejarlos solos”.
Ser pobre y estar decepcionado es lo peor
La gente en Punta Suerte vive de changas, algunas personas tienen sus trabajos fijos, pero más se dedican al cultivo, poco cultivo, changas y muchos están sin saber qué hacer, según nos pinta doña Luciana. Y a ella no le hace feliz ver así a sus vecinos. Sostiene que “se debe cultivar, si no se cultiva para la renta, cada familia debe producir para su alimentación en la chacra, en el pedazo de tierra que tiene, el campesino y la campesina es guapo y guapa, y no nos puede vencer el desánimo”, dice.
Encuentro con concejales
Y en este encuentro en la tarde de ayer con los concejales Villalba y Fleitas fue para tratar estos temas, los que se relacionan con la vida, las familias y las organizaciones de la gente, la manera como las instituciones deben apoyar a la población, y, por supuesto, la necesidad de que la gente también sea activa, protagonista de los cambios, porque entregarse a la pobreza es lo peor.
Doña Luciana sostiene que es necesario que las instituciones hagan y ejecuten los proyectos con la gente, pero “los proyectos deben monitorearse, acompañados, evaluados, si no es como tirar recursos”. Muchas veces los proyectos fracasan principalmente porque no tienen apoyo técnico, y, al fracasar, sin un funcionario o técnico que vaya a evaluar por qué fracasó, eso no es un proyecto.
En realidad, los proyectos tienen distintas fases: la concepción del proyecto, que es el momento en que la gente dialoga y define sus necesidades principales y ven cómo podría solucionar; discusión del proyecto entre los comités con las autoridades e instituciones; de aprobarse el proyecto, tienen que definir cómo van a monitorear, es decir como van a ir viendo la marcha del proyecto, si hay dificultades, se ajustan, etc; luego la conclusión del proyecto y la evaluación. La evaluación no es solo para apuntar lo positivo y lo negativo, sino, principalmente como aprendizaje. Y este círculo, las instituciones no hacen. Generalmente llevan su montón de pollitos, les da a todos, incluso al que no quiere, ombojojói pollitope, y les tira un bien y “que se vena los pobres”. Al final, en el informe oficial, se podrá leer que se apoyó a tanto campesinos, y que incluso tal proyecto ayudó a disminuir la pobreza… es el circulo de la mentira oficial.
Se necesita organización, participación de la gente, de recursos del Estado y también apoyo técnico. Y de eso se habló en la tarde de ayer entre doña Luciana, Emilio Fleitas, concejal departamental y Edgar Villalba, concejal municipal de San Estanislao.
Todo empieza en el diálogo sincero, en el compartir de los problemas, pero no quedarse con los problemas, solamente, debe haber un compromiso tras cada dialogo y debe llevarse adelante.
Doña Luciana Agüero se comprometió en seguir compartiendo con nosotros su forma de trabajar en su chacra, con los vecinos y su comunidad.


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