La primera jornada de manifestación concluyó ayer bajo una temperatura ambiental muy elevada, que a pesar de todo mantuvo movilizado al campesinado por las calles de Asunción, todavía sin la certeza de que el tema que los trae de nuevo sea tratado en la Cámara de Diputados. Mientras los campesinos gritan su dolor y su impotencia ante tanta insensibilidad, sectores de los medios de comunicación los tratan de que “no son organizaciones campesinas, son operadores del partido colorado”.
Ir y venir por las principales calles de Asunción fue la rutina campesina del día de ayer. Gritos en las calles, banderas enarboladas, sudor por doquier y piquetes de policías tratando de impedir sus marchas era el escenario constante. Pero ellos vinieron para caminar por las calles de Asunción y no aceptan que también eso se les prohíba. Vinieron para agitar las banderas de cada organización y, por, sobre todo, exigir sus derechos como personas humanas que viven y sobreviven en el campo, en condiciones que no alcanzan el mínimo para la dignidad. Sin embargo, estoicamente nos demuestran con sus actos y sufrimientos que ellos sí pueden luchar por sus derechos. No solo por los suyos, sino por toda la nación, pues dicen que están protegiendo los últimos rincones de tierra en manos de paraguayos; cada día, los extranjeros se hacen con tierras paraguayas ante la mirada complaciente de las autoridades que entregan nuestra soberanía a potencias extranjeras.

“Las autoridades se cierran”
“No hay voluntad para el sector de la agricultura campesina y es preocupante. No hay predisposición al diálogo para dar salida al problema histórico que tenemos como país. Ellos se cierran”, expresa Ester Leiva, de la Coordinadora Nacional Intersectorial, CNI.
Recuerda a las autoridades que aquí, caminando las calles de Asunción se encuentran “compatriotas pobres junto a quienes llegan cuando necesitan de votos. Y ahora no los ven, no ven que hay pueblo necesitado”, y sin embargo en los tiempos electorales se llena la boca de el “campesinado, el pueblo, nuestros hermanos indígenas, etc.”
Recuerda la dirigente campesina que “nosotros venimos a llevar soluciones. Estaremos aquí por tiempo indefinido, hasta que se solucione el tema que nos trae y cuando veamos claramente una señal de que se van a ejecutar, así regresaremos, si no, no regresaremos”, expresa y pide disculpas a la ciudadanía asuncena por las molestias que puedan causar a los transeúntes durante las marchas. “Pero tenemos que hacer, somos un pueblo trabajador, y deben darse cuenta las autoridades de nuestra situación y solo mediante la presión podrán hacernos caso”, manifestó y alertó que si la ciudadanía sigue con los brazos cruzados grupos y empresarios extranjeros se quedarán con la todas las riquezas naturales, incluyendo la tierra, de los paraguayos.
En la fecha las marchas serán dirigidas por mujeres campesinas, para denunciar también las miles formas de violencias contra las mujeres del país, muchas de ellas consumadas en feminicidios.
Hoy es el día internacional de la “No violencia contra la mujer”, y las mujeres de la CNI y la ACIP harán escuchar sus voces.
O muy ciego o muy drogado
El representante de los periodistas y medios de comunicación que se oponen tenazmente a las manifestaciones campesinas y de los sectores pobres se llama Enrique Vargas Peña. Dícese de pensamiento liberal, pero su discurso y tono no dista ni un milímetro de “la voz el coloradismo de Stroessner”. No hay diferencia ni en contenido ni forma. Si tuviera un poco de cargo en el gobierno seguro que revivirá las cárceles y pasillos de la tortura de Pastor Coronel. Su fobia en contra del campesinado no tiene límites, aunque posiblemente con buenos dividendos.
Es más ciego o más drogado. No se cansa en su prédica de que los campesinos organizados en la CNI y la ACIP solo buscan dinero, unos 50 millones de dólares, “50 millones de dólares en dos años;10 millones de dólares, por año, se van a entregar vía Ministerio de Hacienda y MAG; 15 millones por año, se van a entregar directamente a estas organizaciones. Entonces, este es un plata je’u jefe”, dijo en la tarde de ayer en su informativo de ABC TV.
Atribuye el periodista que esta es una maniobra cartista-abdista, “una operación mediática para justificar al carto-abdismo que mañana va a autorizar los 50 millones de dólares, que no tiene nada que ver con ningún plan de recuperación campesina; esto se les va a entregar a las organizaciones para que ellas gasten sin ningún tipo de control, este dinero, en realidad es dinero electoral”, dijo.
Exige a la policía y la fiscalía que actúe en contra de los campesinos, pues está “prohibido que entre en Asunción camiones tiple eje, pero la policía dejó entrar; está prohibido que se transporte gente en camiones triple eje, pero la fiscalía no hizo absolutamente nada. En consecuencia, tenemos acá una manifestación organizada desde el gobierno”.
Además de ordenar a la policía y a la fiscalía a que se repriman a los campesinos, que éste no es su lugar, ni la forma de manifestación, pisoteando los derechos de terceros, dice, “es para dar excusas a los carto abdistas para usar nuestros dinero para sus gastos electorales”.
Y remata diciendo: “son los bandidos, son los sinvergüenzas, ustedes con el campesinado no tienen ningún punto de contacto, no son organizaciones campesinas, son operadores del partido colorado”.
Dictadura de los medios de comunicación masiva.
Todo el cuerpo normativo y ético habla de la libertad de expresión, y está bien, así tiene que ser una sociedad democrática. Pero la libertad de expresión debe ser para todas y todos. En forma práctica, todos los medios y periodistas puedan decir lo que quisieran, pero de igual manera, en igual tiempo y condiciones deben permitir que las organizaciones campesinas aludidas se expresen por los mismos medios para explicar sus acciones y pensamientos a la ciudadanía.
Los medios de comunicación tienen, por Constitución Nacional, una responsabilidad con la sociedad, la materia prima que maneja, que es la información, es un bien social y tienen que distribuirse con responsabilidad, con los colores que quisieran, pero deben ser todos los colores. Cualquier medio que solo entrega intencionalmente solo una parte de la información, está faltando al sistema jurídico y ético.
Sin que se pida el ejercicio de derecho a réplica, ABC TV debe permitir que, en similar espacio, en el mismo programa, en igualdad de condiciones, con cámaras, luces y buen sonido y todas los efectos viduales, las organizaciones campesinas, la CNI y la ACIP expresen sus puntos de vistas, explicando, desde ellos el motivo de la presencia campesina en Asunción.
Las distintas formas de dictaduras deben terminar, también la de los medios de comunicación.


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