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San Pedro quiere participar en la Reforma del Estado

Desde que el virus nos atacó el gobierno nacional tomó por lo menos cuatro determinaciones fuertes:

  • Estado de emergencia sanitaria, con una cuarentena obligatoria.
  • Un control estricto de cumplimiento de la cuarentena por la fuerza publica.
  • Medidas económicas fortaleciendo el sistema financiero.
  • Creación de programas de apoyo a la gente vulnerable con programas como “Ñangareko” y Pytyvö.

Para esto el Congreso autorizó al Ejecutivo un préstamo de unos 1600 millones de dólares.

A nivel discursivo que fortaleció las primeras medidas, especialmente el control policial en nombre de la seguridad sanitaria se decidió “que ningún funcionario público gane más que el Presidente de la Republica”, esto es unos 37 millones de guaraníes, mientras dure la “medida sanitaria”.

Y, el otro discurso surgió y subió de tono y también embaucó a mucha gente: “la reforma del Estado”. Justo cuando el Frente Guasu y otros parlamentarios proponían que el Estado cobre impuestos a los que más ganan, pero por intervención del Ejecutivo esto no se logró.

El discurso de la “reforma del Estado” continúa y según voceros del gobierno se presentará estos días una propuesta de “reforma”.

El Equipó Editorial de Joaju se plantea participar activamente en el proceso de Reforma del Estado anunciado por el Gobierno Nacional y se plantea acompañar con informaciones   y solicitando también a los lectores a participar con sus ideas y propuestas.

¿Reforma o transformación o nada?

  • ¿Qué se pretende hacer? ¿Una reforma? ¿Transformación del Estado?

No hay ninguna explicación de lo que se quiere hacer. Pero, veamos qué significa reforma.

Intentemos entender lo que es una reforma. Según los teóricos puede significar muchas cosas. Para unos es una “finalidad”, donde se quiere llegar. Para otros, “un medio” mediante el cual se puede avanzar hacia determinado lado.

Algunos quieren un cambio profundo o solo una modificación de alguna parte del Estado, algunas cuestiones administrativas, etc. Hasta aquí, no hay problema.

¿Si hablamos de transformación del Estado? Aquí la cosa puede ser mas interesante. ¿Qué tipo de Estado? Neoliberal, capitalista, socialista, cristiano, ambientalista, etc. Es meter la mano más profundamente.

De nada se tiene información. Así que nos quedamos con las ideas. De todos modos, una reforma o una transformación exige la participación de todos los sectores teniendo en cuenta que el Paraguay es un Estado “para siempre libre e independiente”, y adopta como forma de gobierno la “democracia representativa, participativa y pluralista, fundada en el reconocimiento de la dignidad humana”, art. 1.

  • ¿Qué se quiere reformar? ¿Para qué se va a reformar? ¿Quiénes participarán? ¿Qué se va a reformar?
  • ¿Es para achicamiento del Estado? ¿Qué quiere decir achicamiento del Estado? ¿A quién va a favorecer el achicamiento del Estado?
  • ¿Qué se pretende reformar? ¿Tiene relación con la energía, la migración, tributaciones, venta de tierras a un país vecino? O, ¿venta de las hidroeléctricas?
  • ¿Se va a retornar las tierras a los agricultores? ¿Terminarán las fumigaciones? ¿Se combatirá el monocultivo? ¿Se planteará mayor impuesto a quienes destruyen la naturaleza?
  • ¿Vamos a cambiar nuestra identidad? ¿Se prohibirá el idioma guarani? ¿aumentará la producción mecanizada? ¿se atacará el crimen organizado?
  • ¿Se va a estudiar una matriz salarial digno? ¿Se va a hacer respetar el derecho de los trabajadores? ¿Se va a aumentar el apoyo a las empresas que crean trabajos genuinos y mantiene buena relación con sus trabajadores?
  • La cuestión ambiental, ¿se encarcelarán a los deforestadores? ¿Se cuidarán los ríos y animales? ¿Se hará respetar las leyes ambientales?
  • ¿Qué modelo de educación se tendrán? ¿Se fortalecerá el sistema sanitario? ¿Se facilitará que las radios comunitarias tengan frecuencia para operar y tener ingresos para mantener la radio?
  • ¿Se sacará la Vicepresidencia? ¿El Congreso será unicameral?

Cualquiera sea el tema, los cambios que quiere hacerse, lo mejor es que se haga con la participación de la ciudadanía. Hay cambios que se pueden hacer con leyes, y, habrá otros que requerirá la reforma constitucional, etc.

Si la propuesta es seria…

Suponiendo que sea serio el planteamiento, también debemos tomar seriamente. Y si es así, ¿es conveniente buscar la reforma, algo tan importante, en este momento de crisis? Y la respuesta es no. No se puede plantear algo así porque, uno, no salimos de la crisis todavía, no sabemos hasta cuando iremos con esto y qué quedará al país. Una reforma se hace con cabeza fría y con el pueblo caliente.

Suponiendo que se tenga que hacer. Veamos qué. Por ejemplo: mejorar las comprar públicas. No. Hay leyes para eso, hay que cumplir nomas.

Utilizar mejor los recursos del Estado. No. Hay leyes para eso, solo hay que hacer cumplir las leyes y cortar la mano a los que meten la mano en los bolsillos del Estado.

Reforma para hacer un curso de cómo hacer compras en situación de pandemia. No. Hay leyes para eso. Hay que sacar a los incompetentes, cortar la mano de los eternos proveedores del Estado, hacer que lo comprado se lleve donde deba ir y no dejar en la casa de algún pariente correligionario, etc.

Se va a mejorar los precios a los productos agrícolas. No. Hay leyes, solo hay que hacer cumplir y multar a quienes se aprovechan de los productores agrícolas.

Se va a mejorar las condiciones de vida de los indígenas. No. Hay leyes para eso. Hay que hacer que la instituciones funcionen y no se manipule a los indígenas.

O sea, entonces, para arreglar nuestros problemas de hoy y mañana tenemos leyes, todo está normatizado y solo hay que cumplir y hacer cumplir las leyes.

Sí, hace falta una reforma de las costumbres gubernativas: dejar de robar los recursos del Estado, terminar con la corrupción y para esto no es necesario crear leyes, solo hay que hacer cumplir y si no pueden hace cumplir, que dejen el cargo. Punto.

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