El gobierno tiene una oportunidad para avanzar en la lucha contra la pandemia: las organizaciones sociales y políticas. Todas las organizaciones convocadas asistirán a un llamado para encontrar salidas a la crisis, pero exigirán el fin de la corrupción. ¿Podrá el gobierno terminar con la corrupción si encuentra que en la participación social la forma más eficaz de enfrentar la crisis?
En los datos del clima suelen escucharse, temperatura 38 grados y sensación térmica es de 42°. Lo mismo pasa en el Estado y la sociedad. Hay corrupción, y varios casos, y casos que tienen relación con nuestra vida, que es en la salud, la economía, la educación, tocan lo que ya no tiene la ciudadanía. La corrupción es alta y la sensación de corrupción es generalizada.
La sensación de corrupción generalizada está bien argumentada y no se exagera. Consecuencia: descreimiento total hacia las autoridades y con este descreimiento ninguna medida sanitaria puede resultar eficaz. El virus avanza, el gobierno ensaya medidas, la gente no cree al gobierno, cree en el virus, pero, al final el pueblo está desatendido.
Pobre Paraguay, pobre gente. Nuestro país figura en los primeros lugares de países con mayor porcentaje de contagios. Es triste y será mas triste lo que está pasando y lo que va a pasar.
Llaman a una “cuarentena social”. Primero llamó “inteligente” utilizando una metáfora del mundo de la inteligencia artificial, del mundo virtual, como si con unas operaciones computacionales o aplicaciones se podrán cambiar la conducta de la gente. No tuvo éxito, pero sirvió para demostrar su incapacidad.
Ahora llaman “cuarentena social”. Si con la inteligencia telemática no pasaron de grado, con la “cuarentena social”, tendrá menos éxito. Lo social es la asignatura en la que mas flojo está el gobierno. Nunca entendieron el funcionamiento social.
El cuerpo social es así, un cuerpo. No es una masa uniforme al que se le echa un discurso y todos obedecen. No. En lo social hay individualidades, organizaciones de distinta naturaleza, redes, un sistema que funciona. Aquí están las asociaciones comunitarias, de profesionales, docentes, médicos, enfermeros, obreros, campesinos, indígenas, funcionarios públicos, organizaciones ambientalistas, sindicatos, federaciones, confederaciones, relaciones intersectoriales, etc, todos nadando en una misma agua, articulados y confrontados, al mismo tiempo, es la vida social.
En el campo social están las dos cosas: la debilidad del gobierno y la potencia u oportunidades que tiene el gobierno.
La debilidad se observa en la visión que tiene el gobierno de lo social: cumpleaños, bodas, velatorios, etc. Esta es la visión del gobierno, como se ve es bastante torpe.
La oportunidad está en que en una medida “social” el gobierno podría tener la solución de los problemas a través de articulaciones, acuerdos, contratos, participación. En otras palabras: la Coordinadora Nacional Intersectorial, tiene sus organizaciones integrantes; los mismo la Articulación Campesina, Indígena y Popular; lo mismo la Federación Nacional Campesina, lo mismo la FAPI, las centrales sindicales, las organizaciones urbanas y rurales, los sindicatos, incluyendo a partidos políticos, las iglesias, etc. Cada organización tiene sus disciplinas, reglas de conducta y objetivos bien definidos.
¿Por qué el gobierno no llama a estos distintos sectores y actores para enfrentar la crisis? Con la participación de estos sectores, y no solamente se habla de organizaciones sectoriales reivindicativas, que se incluyan también la ARP, UGP, etc, gremios empresariales, industriales, etc.
Si acuerdan, cada organización trabajará con sus asociados y asociadas para enfrentar la pandemia con la denominación que quieran. “Cuarentena social” o como quieran. Y no es difícil convocar a todos, es seguro que todos participarían en una convocatoria para estos fines. Y así don Euclides no debe estar amenazando con su policía y fiscalía, ni Mazzoleni pidiendo favores, ni las estrellas del periodismo seguirán rogando a la ciudadanía que “#epytanderogape”. Claro, todas las fuerzas publicas también entrarán en este pacto de cooperación en contra del virus.
Solo hay un problema: todas las organizaciones sociales dirán al gobierno: jajapo katu, pero que termine la corrupción.
¿Estará en condiciones el gobierno de poner fin a la corrupción para tener el apoyo y cooperación de todo el cuerpo social?


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