La Articulación, Campesina, Indígena y popular, ACIP, la Coordinadora Intersectorial Campesina, CNI y la Campaña Itaipu Ñanemba’e dieron a conocer un documento que contiene líneas de trabajo y movilización protestando por el descuido del Estado a los sectores mas desfavorecidos. Anuncian varias movilizaciones, en distintas formas a partir de setiembre.
En un documento-resumen presentado durante la conferencia de prensa el pasado 12 de agosto, las organizaciones mencionadas dieron a conocer sus análisis de la situación, críticas hacia el gobierno del Estado y acciones que están realizando en vistas a una movilización general.
Mencionan que la “crisis del COVID 19” permitió que salga a la luz “problemas sociales históricos de nuestro país que hoy nos interpelan”, situaciones que exigen poner en una agenda movilizadora y que son: “la situación campesina, indígena y de los sectores populares, la realidad obrera y de los empleados, la salud, la educación, la industria, la estructura económica y la corrupción”.
Manifiestan que los “grupos de poder económico y financiero aprovechan la crisis para aumentar de cualquier forma sus recursos”, utilizando todos los estamentos y herramientas, “sean con medidas legales” o a través de estrategias que llevan al robo de recursos y bienes del Estado constituyendo un estado de corrupción.
Existe una articulación de los poderes fácticos o criminales para utilizar “espacios judiciales, parlamentarios y del ejecutivo” para el “perjuicio de las y los trabajadores y del pueblo en general, agravando la situación con el cada vez mayor endeudamiento de nuestro país”.
El gobierno de Mario Abdo Benítez es considerado como componedor y ejecutor de estrategias para “apañar los grandes hechos de corrupción”. Asimismo afirman que existe un “continuismo del mismo modelo de Horacio Cartes, hoy reflejada con la denominada “operación cicatriz””. “Es un gobierno sin legitimidad ni honestidad y no ha efectuado cambios estructurales con el fin de combatir radicalmente la pobreza y la exclusión social de nuestro pueblo”, dice parte del documento.
Afirman que Mario Abdo Benitez con una actitud permisiva “empeoró la situación social con la profundización de las desigualdades entre paraguayos/as, la desigualdad de género y generacional y la expulsión de jóvenes del campo a la ciudad”, demostrando también la falta de sensibilidad y “compromiso con la Agricultura Familiar Campesina con relación a la compra de deudas públicas y privadas de los productores campesinos”.
Para estas organizaciones campesinas el actual gobierno “no está interesado en dar solución estructural a la problemática de la tierra ante la concentración ascendente de la tierra en manos de extranjeros y multinacionales”.


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