Uno de los organismos de San Pedro con gran presencia en la sociedad es la Pastoral Social que es área de la Iglesia para llevar a cabo las acciones pastorales en lo que compete al ámbito social. En estos días entre cuarentena y pandemia tiene su gran aporte en el acompañamiento a la gente, de distintas maneras, ofreciendo servicios, impulsando tareas, animando a la gente, dar luz sobre determinados temas, y, sobre todo, se constituye en referente de confianza para toda acción departamental.
El padre Cristian Paiva Ramírez es párroco de Yataity del Norte y Unión, y responsable de la Pastoral Social de la Diócesis de San Pedro.
Al hacer una rápida revisión nos comparte que en San Pedro muchos sectores pudieron enfrentar la pandemia mediante medios propios porque tienen sus trabajos, cultivos, producciones propias que les facilitó estar firme ante las medidas sanitarias, pero otras familias no han podido hacer lo mismo porque se encuentran en zonas urbanas o rurales carenciadas. Sin embargo, se impresionó por la pronta “reacción de la gente acatando las medidas sanitarias”.
Comentó que recibieron muchos aportes de fundaciones privadas, entidades estatales y personas de buena voluntad aportando lo necesario para impulsar, como primera medida, las ollas populares.

Mujeres en las ollas populares
Las ollas populares se constituyeron en estrategias que se extendieron muy rápidamente, y que facilitó la alimentación, en especial de las personas que carecían, aunque para el pa’i Cristian no se hizo esa diferenciación, todas las personas que se acercaban comían lo que se preparaba.
“Nuestra principal actividad, en los inicios, se centró en salvar la alimentación de la gente”, dice y también en el “sostenimiento espiritual y anímico de la gente porque el miedo afectó a muchas familias”. Menciona que en Yataity hay muchas familias que tienen un miembro o pariente en los Estados Unidos u otros lugares del planeta.
Recordó, como anécdota, que un integrante de una familia vivía en el extranjero y había sido contagiado con el COVID. Esta persona empezó a despedirse de sus familiares que están aquí. Incluso envió dinero para que se haga en su memoria un “karuguasu”. Días después, la familia organizó lo que pidió, pero para festejar la alegría, el contagiado se recuperó de la enfermedad.
Estos son algunos de los casos de contención que silenciosamente tanto el sacerdote y otras personas han sabido hacer en esta situación de “QuedateEnTucasa.
Un hecho que todavía no se analizó en profundidad y que seguro tiene secuelas es el temor. El temor, como herramienta de control social, para que la gente quedara en la casa, tiene y tendrá secuelas de distintos niveles y formas. Ojalá no sea grave.
En medio del temor, la cuarentena, la pandemia, comenta el padre Cristian, que regresaron algunos compatriotas de Estados Unidos, la Argentina y otros países. Estas personas perseguidas, por integrantes de la comunidad, la policía, la fiscalía… luego estas personas fueron en cuarentena en albergues, también para tranquilizar a la población. La gente reaccionó por miedo, no había otro camino, sino el miedo. “La gente se desesperó, no sabía qué hacer y reaccionó de tal modo”, dice.
Medidas departamentales de emergencias se cumplen a medias
En San Pedro se aprobó un “Plan de emergencia departamental” y a través de tal herramienta se organizó el departamento en un “centro operativo de emergencias”, a nivel departamental, y que debía replicarse con el mismo esquema en los distritos. “Funciona parcialmente, hay poca coordinación, poca armonía entre los integrantes”, analiza y el problema principal está en lo partidario “porque cada uno quiere llevar el protagonismo para su sector o partido, quieren aparecer como el salvador, el que lleva la solución y esto generó una gran dificultad en la constitución y funcionamiento de este organismo de emergencia”, reflexiona el padre.

Ferias populares
Es necesario una alianza entre el campo y los sectores urbanos
Todos los organismos dedicados al estudio de la alimentación recomiendan que debe mejorarse la producción para asegurar la alimentación de las familias, en especial las que están en el campo y tienen un pedazo de tierra para cultivar.
El padre Cristian mencionó que el Ministerio de Agricultura y Ganadería planteó a la Pastoral Social la distribución de semillas de productos hortícolas a las familias, pero tras un análisis llegaron a la conclusión de que el mismo Ministerio debía encargase del tema “pues tienen funcionarios sy recursos suficientes y son las entidades que deben encargarse de tales tareas”.
Se están distribuyendo en algunas comunidades semillas proveídas por el ministerio, es para autoconsumo, pero se “requerirá mucho más que eso”, apunta el padre Cristian.

Productos agricolas y horticolas
Algo importante que está produciéndose durante esta pandemia es que mucha gente en el campo está cultivando “productos para alimentación de la familia”. Frutos del trabajo de la gente también se pudo ver en esta cuarentena en los “lugares donde hay producción de autoconsumo, pudieron sostenerse y también a sus vecinos”.
Considera que la “agricultura es el camino para superar la crisis, pero debe haber también una política de gobierno para que sea eficaz, debe perseguirse e impedirse el contrabando”.
La tierra es fértil, dice, pero, aunque la tierra sea fértil “ahora es más difícil que las plantas crezcan y se desarrollen porque hay muchos bichos y necesitan formas de cuidar”. Aquí se presenta otro problema. Los responsables de estas políticas impulsan el combate de los bichos con agrotóxicos y se entra en un “conflicto, porque los químicos tóxicos que se echan en la tierra empobrecen la tierra, contamina y producen problemas ambientales”.
El mismo gobierno está distribuyendo en la zona de Guayaybi un tipo de fertilizante líquido “que tiene un efecto más rápido para el desarrollo de la banana y piñas, pero también afecta mas la tierra”. La estrategia pasa por el cultivo para el consumo, pero también debe haber un plan para que las familias tengan recursos económicos para cubrir otras necesidades.

Los frutos de la tierra y otros productos elaborados
“Quizá tengamos que ir haciendo también una política de alianza rural-urbana que consiste en que lo que se produce en la zona rural, los que viven en la zona urbana compren, pero tiene que ser una política estatal”, comento. Mencionó que, entre otros países, en España se está implementando este sistema entre los cristianos: los que producen en el campo, los cristianos de las ciudades acceden a esos productos y se realiza un vínculo comercial muy bueno, le llaman “alianza rural-urbana”, que aquí también se puede instalar a nivel departamental y nacional.


Leave a Comment